martes, 17 de julio de 2018

Comentarios lectura evangelio 18/07/18


Aprender a vivir


De nuevo el evangelio nos habla de humildad, de sencillez, de ignorancia, de hacerse niño. Un niño confía plenamente en su padre/madre, imita sus palabras, sus acciones… es su espejo. Y sobre todo confía, no se cuestiona, se fía. Su padre no le va a dar un agua envenenada, ni lo va a llevar por caminos que sean peligrosos para él. Lo llevará de la mano para que no caiga, y sobre sus hombros para que no se canse.


Igualmente el Señor, él nos lleva de la mano, nos guía, consuela y sostiene. Solo hace falta que, como el niño, nos fiemos y confiemos, que seamos sencillos y humildes, y desde esta sencillez y humildad es desde donde podemos acercarnos al rostro de Dios, mirar a Jesús y aprender de él, puesto que la única forma de llegar al padre es a través del hijo.


Dios se revela constantemente, día a día nos está enseñando a vivir, nos enseña cómo tenemos que amar, pero hace falta que tengamos ese corazón sencillo y humilde. Sin esa actitud no podemos aprender a vivir.

(Fuente: Fraternidad Laical de Santo Domingo de Torrent, Valencia)

domingo, 15 de julio de 2018

Santo del dia: Virgen del Carmen

Virgen del Carmen


El día 16 de Julio se celebra la festividad de la Virgen del Carmen, Patrona del mar y de las Fuerzas Armadas Española. Se trata de una fiesta local y entrañablemente popular que se celebra en muchos lugares del interior pero especialmente es una fecha muy significativa para las gentes de la mar, que honran a la Virgen del Carmen como a la “Estrella de los mares”.
La palabra Carmen viene de Carmelo, Monte Carmelo, situado en Haifa, al norte de Israel, en la zona de Galilea.
Según cuenta la historia, un grupo de religiosos de Tierra Santa se instaló en el Monte Carmelo y construyó la primera iglesia dedicada a Santa María del Monte Carmelo. Estos religiosos fueron el origen de la Orden de los Carmelitas y su devoción por la Virgen permitió el nacimiento del culto a Nuestra Señora del Carmen.
Cuenta la leyenda que se celebra el 16 de Julio porque Simón Stock, superior de la orden, le pidió a la Virgen del Carmen una señal de su protección. Un 16 de julio la Virgen se le apareció con un escapulario y le dijo: “Esta es la señal de protección que te traigo. Todo aquel que muera llevando este santo escapulario, no verá las llamas del infierno.”
Desde entonces ese día se rinde homenaje a la Virgen del Carmen.

Celebración
El mar no es solo lugar de vacaciones y descanso, sino, sobre todo, es el escenario cotidiano de muchas personas que viven de él, marinos, pescadores que en él faenan, se afanan, se arriesgan, luchan. Ese inmenso azul supone una forma de vida, ardua y difícil, para muchos pueblos de nuestro litoral.
Las gentes de mar se encomiendan a la Virgen del Carmen para que la pesca sea buena, para que el tiempo sea claro, para superar los peligros. Esta gente de mar, agradecida y devota rinde culto a su Patrona, portando su imagen en una procesión, una romería marítima, como manda la tradición marinera.
Amanece el día 16 de Julio oliendo a mar, a flores, a devoción y gratitud, a alegría. La imagen de la Virgen es llevada por porteadores que se van metiendo descalzos en el mar, cantando la Salve marinera. Levantan la imagen y la suben a un barco. La Virgen Del Carmen continúa en procesión por el mar, cientos de barcos engalanados para la ocasión y repletos de marineros vienen a recibirla haciendo sonar sus sirenas. De vuelta a puerto la imagen sigue paseándose entre su gente.
En este ambiente de alegría y festividad los fuegos artificiales acompañan a la Virgen.
La belleza y el colorido de la fiesta, la procesión de la imagen de la Virgen por el mar, el canto de la Salve marinera y la alegría que todo lo inunda, es la expresión de la Fe, religiosidad y cultura de nuestras gentes marineras.



miércoles, 11 de julio de 2018

Comentarios lectura evangelio 12/07/18

Comenzamos hoy a publicar comentarios a las lecturas del Evangelio del  día que sean mas relevantes o significativas.
No será todos los días, ya que en el link que tenemos ya viene con comentario.


“Gratuitamente han recibido este poder; ejérzanlo, pues, gratuitamente”.

La Iglesia nos invita a dar generosa y gratuitamente, nos estimula, por ejemplo a practicar las obras de misericordia. Éstas son acciones caritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales: Instruir, aconsejar, consolar, confortar, son obras de misericordia espiritual, como perdonar y sufrir con paciencia.

También existen obras de misericordia corporal que se resumen en dar de comer al hambriento, dar techo a quien no lo tiene, vestir al desnudo, visitar a los enfermos y a los presos, enterrar a los muertos
.
Para vivir pues la generosidad, no tenemos más que ver cómo actúa Dios en nuestras vidas. ¿No está toda nuestra vida marcada por la generosidad, por la benevolencia y por la misericordia de Dios? No tenemos nada que no lo hayamos recibido de Dios. El ejemplo de Cristo que se inmoló por nosotros nos ayuda de manera especial a entender que la vida que tenemos es para darla generosamente.

Lo primero que debemos dar es el ejemplo de una vida santa, hemos de repartir el amor de Dios a los demás, y todo “gratuitamente”, es decir, entregándonos sin reservas, sin esperar recompensas de Dios o del prójimo. Si damos, esperando recibir a cambio ¿qué merito tendremos?

Demos a nuestra vida un estilo verdaderamente cristiano que se caracterice por la caridad y la generosidad como Jesús nos enseñó.

Fuente: Regnum Christi

lunes, 2 de julio de 2018

Santo del dia: Maria Magdalena

Santa Maria Magdalena.

Magdalena se deriva de Magdala, población situada sobre la orilla occidental del mar de Galilea, al norte de la ciudad de Tiberíades, o de expresión del Talmud que significa "rizar pelo de mujer", en referencia a las adúlteras.
Formó parte de los discípulos de Cristo, estuvo presente en el momento de su muerte y, en la madrugada del día de Pascua, tuvo el privilegio de ser la primera en ver al Redentor resucitado de entre los muertos (Mc 16, 9)Fue sobre todo durante el siglo XII cuando su culto se difundió en la Iglesia occidental.
La historia de María Magdalena es una de las más conmovedoras del Evangelio y también de las más enigmáticas. Se debate si la mujer que relatan varios pasajes del Evangelio es una o tres mujeres:
1- La pecadora que unge los pies del Señor. (Lc., VII, 37-50). 2- María Magdalena, la posesa liberada por Jesús, que se integró a las mujeres que le asistían (Lc. VIII; Jn XX, 10-18) hasta la crucifixión y resurrección. 3- María de Betania, la hermana de Lázaro y Marta. (Lc., X, 38-42).
El santoral litúrgico actual celebra a una sola: María Magdalena utilizando las referencias a su encuentro con Jesús resucitado.
La Pecadora que unge los pies del Señor en Galilea
San Lucas hace notar que era una "pecadora pública" pero no especifica que haya sido una prostituta.
Cristo cenaba en la casa de un fariseo donde la pecadora se presentó y al momento se arrojó al suelo frente al Señor, se echó a llorar y le enjugó los pies con sus cabellos. Después le ungió con el perfume que llevaba en un vaso de alabastro. El fariseo interpretó el silencio

y la quietud de Cristo como aprobación del pecado y murmuró en su corazón. Jesús le recriminó por sus pensamientos. Primero le preguntó en forma de parábola cuál de dos deudores debe mayor agradecimiento a su acreedor: aquél a quien se perdona una deuda mayor, o al que se perdona una suma menor. Y descubriendo el sentido de la parábola, le dijo directamente:
"¿Ves a esta mujer? Al entrar en tu casa, no me diste agua para lavarme los pies, pero ella me los ha lavado con sus lágrimas y me los ha enjugado con sus cabellos. Tú no me diste el beso de paz; en cambio ella no ha cesado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza y ella me ha ungido los pies. Por ello, te digo que se le han perdonado muchos pecados, pues ha amado mucho. En cambio, aquél a quien se perdona menos, ama menos". Y volviéndose a la mujer, le dijo: "Perdonados te son tus pecados. Tu fe te ha salvado. Vete en paz". (Lc. 7)
La discípula de Jesús, liberada de siete demonios
En el capítulo siguiente, San Lucas, habla de los viajes de Cristo por Galilea, dice que le acompañaban los apóstoles "y algunas mujeres que habían sido curadas de espíritus malignos y enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios" (Lucas 8:2). Lucas no específica ni niega que sea la misma pecadora que unge a Jesús, pero ciertamente se trata de una pecadora y es la misma persona que en Marcos 16:9 es testigo de la resurrección.
La hermana de Marta y Lázaro, residentes de Betania
Más adelante Lucas narra que, en "cierta población", el Señor fue recibido por Marta y su hermana María. Probablemente las dos hermanas se habían ido a vivir a Betania con su hermano Lázaro, a quien el Señor había resucitado a petición de ellas. Dada la mala reputación que tenía María en Galilea no sería extraño que los tres hermanos se mudaran a Betania (Judea).
Marta se ocupaba con afán de atender al Señor y le pide que dijese a su hermana que le ayudase, pues María estaba a los pies de Cristo para escuchar cuanto decía. El Señor respondió: "Marta, Marta, te preocupas por muchas cosas y sólo hay una necesaria. María ha escogido la mejor parte y no le será quitada" (Lc. 10:41).
Al pie de la Cruz
En la hora del Calvario, mientras casi todos abandonan a Jesús, allí estaba María Magdalena. ¡Cuánto se lo agradecería Jesús y la Virgen María! "Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena". Juan 19:25
Entre las que siguieron a Jesús en Galilea ahora siguen a Jesús al Calvario
"Había allí muchas mujeres mirando desde lejos, aquellas que habían seguido a Jesús desde Galilea para servirle. Entre ellas estaban María Magdalena, María la madre de Santiago y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo". Mateo 27:55-56
Da testimonio de Cristo Resucitado
María Magdalena, con la otra María fueron las primeras en ir al sepulcro el domingo de Resurrección: "Pasado el sábado, al alborear el primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro" (Mateo 28:1) Iban con los perfumes para embalsamarlo... Descubrieron así que alguien había apartado la pesada piedra del sepulcro del Señor.
"Jesús resucitó en la madrugada, el primer día de la semana, y se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios". (Marcos 16:9)
María Magdalena, la pecadora convertida en contemplativa, fue la primera que vio, saludó y reconoció a Cristo resucitado.
Jesús la llamó: "¡María!" Y ella, al volverse, exclamó: "¡Maestro!" Y Jesús añadió: "No me toques, porque todavía no he subido a mi Padre. Pero ve a decir a mis hermanos: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios" (Jn 20:17)
El hijo de Dios quiso enseñarnos el alcance de su amor y de su poder redentor santificando a una pecadora, adentrándola en su infinita misericordia y enviándola a anunciar la resurrección a los Apóstoles.
Tradiciones sobre la vida posterior de María Magdalena
La tradición oriental afirma que, después de Pentecostés, María Magdalena fue a vivir a Efeso con la Virgen María y San Juan y que murió ahí. A mediados del siglo VIII, San Wilibaldo visitó en Efeso el santuario de María Magdalena. En el 886 fueron llevadas sus reliquias a Constantinopla.



Santo del Dia: Santo Tomas Apostol

Santo Toma Apóstol

La tradición antigua dice que Santo Tomás Apóstol fue martirizado en la India el 3 de julio del año 72. Parece que en los últimos años de su vida estuvo evangelizando en Persia y en la India, y que allí sufrió el martirio.
De este apóstol narra el santo evangelio tres episodios.
El primero sucede cuando Jesús se dirige por última vez a Jerusalem, donde según lo anunciado, será atormentado y lo matarán. En este momento los discípulos sienten un impresionante temor acerca de los graves sucesos que pueden suceder y dicen a Jesús: "Los judíos quieren matarte y ¿vuelves allá?
Cuenta San Juan (Jn. 11,16) "Tomás, llamado Dídimo, dijo a los demás: Vayamos también nosotros y muramos con Él". Aquí el apóstol demuestra su admirable valor.
La segunda intervención: sucedió en la Última Cena. Jesús les dijo a los apóstoles: "A donde Yo voy, ya sabéis el camino". Y Tomás le respondió: "Señor: no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?" (Jn. 14, 15).
Le dijo Jesús: "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí"
Los creyentes recordamos siempre al apóstol Santo Tomás por su famosa duda acerca de Jesús resucitado y su admirable profesión de fe cuando vio a Cristo glorioso.

Dice San Juan (Jn. 20, 24) "En la primera aparición de Jesús resucitado a sus apóstoles no estaba con ellos Tomás. Los discípulos le decían: "Hemos visto al Señor". Él les contestó: "si no veo en sus manos los agujeros de los clavos, y si no meto mis dedos en los agujeros sus clavos, y no meto mi mano en la herida de su constado, no creeré". Ocho días después estaban los discípulos reunidos y Tomás con ellos. Se presentó Jesús y dijo a Tomás: "Acerca tu dedo: aquí tienes mis manos. Trae tu mano y métela en la herida de mi costado, y no seas incrédulo sino creyente". Tomás le contestó: "Señor mío y Dios mío". Jesús le dijo: "Has creído porque me has visto. Dichosos los que creen sin ver".

Tomás cometió un error al apartarse del grupo. Nadie está pero informado que el que está ausente. Separarse del grupo de los creyentes es exponerse a graves fallas y dudas de fe. Pero él tenía una gran cualidad: se negaba a creer sin más ni más, sin estar convencido, y a decir que sí creía, lo que en realidad no creía. El no apagaba las dudas diciendo que no quería tratar de ese tema. No, nunca iba a recitar el credo un loro. No era de esos que repiten maquinalmente lo que jamás han pensado y en lo que no creen. Quería estar seguro de su fe.
Y Tomás tenía otra virtud: que cuando se convencía de sus creencias las seguía hasta el final, con todas sus consecuencias. Por eso hizo es bellísima profesión de fe "Señor mío y Dios mío", y por eso se fue después a propagar el evangelio, hasta morir martirizado por proclamar su fe en Jesucristo resucitado. Preciosas dudas de Tomás que obtuvieron de Jesús aquella bella noticia: "Dichosos serán los que crean sin ver".