viernes, 22 de marzo de 2019

Comentario lectura evangelio 23/03/19

El hijo menor representa a todos aquellos que se han desviado del buen camino, todos los que de alguna manera viven de espaldas a Dios, lejos de Su voluntad. En la parábola vemos cómo llega el momento en que este hijo recapacita y se da cuenta de que  alejarse de su padre, de Dios, le ha traído mayor desdicha. No es que él piense en su padre, en el daño que le haya podido hacer, sino que es el hambre  lo que le hace reaccionar, lo que le hace entrar dentro de sí y reflexionar sobre su vida, lo que le hace emprender el viaje de vuelta, aunque la verdadera conversión  de este hijo llega cuando experimenta la misericordia y el amor incondicional de su padre, de Dios, es decir, cuando se siente el hijo amado de Dios.

¿A quién no le ha ocurrido que en algún momento de su vida que un acontecimiento o una persona o tal vez el vacío de vivir lejos de Dios, le ha hecho reflexionar, abrirse a la gracia de Dios y volver de nuevo a la casa del Padre?

El hijo mayor representa a los que están en la iglesia y cumplen las normas y las órdenes de Dios, como si fuera su amo, pero su corazón está muy lejos de Él. No han experimentado a Dios como Padre. Éste hijo es el cumplidor, el que, a pesar de estar siempre en la casa del Padre, tiene aún mayor desdicha que el menor, pues su soberbia y envidia impiden que la gracia de Dios actúe en él. Él mismo se cierra a experimentar el amor y la misericordia de Dios, en definitiva, a sentirse el hijo amado de Dios.

Todos, de alguna manera, tenemos algo de estos dos hijos, pero a lo que estamos llamados los cristianos es a ser como el Padre, misericordiosos con todos.

En esta Cuaresma te invito a que hagas un viaje a tu interior, a lo más profundo de tu corazón, sin miedo, y descubras qué tienes de hijo menor y qué de hijo mayor, y sobre todo, ponte en camino para actuar como el padre de la parábola, actuando con misericordia y perdón a todos, sin excepción.

(Fuente nocetnam: Hermanas Dominicas
Monasterio de Sta. Ana ,Murcia)

miércoles, 20 de marzo de 2019

Comentario lectura evangelio 21/03/19

«El rico personifica el uso injusto de las riquezas por parte de quien las utiliza para  un lujo desenfrenado y egoísta, pensando solamente en satisfacerse a sí mismo  (). El pobre, al contrario, representa a la persona de la que solamente Dios se  cuida: a diferencia del rico, tiene un nombre, Lázaro, abreviatura de Eleázaro, que  significa precisamente „Dios le ayuda‟. A quien está olvidado de todos, Dios no lo  olvida; quien no vale nada a los ojos de los hombres, es valioso a los del Señor. La  narración muestra cómo la iniquidad terrena es vencida por la justicia divina. ()  Se trata de una nueva situación inapelable y definitiva, por lo cual es necesario  arrepentirse durante la vida; hacerlo después de la muerte no sirve para nada. ()  La Virgen María nos ayude a aprovechar el tiempo presente para escuchar y poner  en práctica esta palabra de Dios. Nos obtenga que estemos más atentos a los  hombres necesitados, para compartir con ellos lo mucho o lo poco que tenemos, y  contribuir, comenzando por nosotros mismos, a difundir la lógica y el estilo de la  auténtica solidaridad»

(Benedicto XVI)

Vigilia de Oración




Hoy Jueves 21 a las 20:30 con el titulo FE@AMOR EN CUARESMA, Vigilia de Oración en nuestra parroquia.

Tendremos la oportunidad de orar ante Jesús eucarístico en un tiempo de serenidad, meditación y presencia contemplativa que nos ayude a caminar hacia la Pascua resucitadora. La oración en común es muy recomendada por los evangelios, sigamos los pasos de su enseñanza. Y así hacemos Comunidad Parroquial.

lunes, 18 de marzo de 2019

Santo del Dia: San Jose


José, como padre del recién nacido, le circuncida al octavo día y le impone el nombre de Jesús, que era un derecho inherente a la misión del padre.

José es quien transmite a Cristo su ascendencia y genealogía y con ello la descendencia de Abraham y la de David junto a las promesas del reino mesiánico y eterno. (cf Rm 1,3; 2 Tm 2,8; Ap 22,16).


Hablar o escribir sobre San José suele ser algo paradójico, ya que por un lado resulta ser algo muy simple, y por la misma simplicidad muchas veces se nos complica.


Pero San José es el santo de la simplicidad, el santo del sentido común, el santo de la sencillez, el santo del silencio. Y se podría seguir enumerando los calificativos de su santidad y todos sus atributos, y no se trata de hacer eso en esta pequeña meditación, sino que reflexionemos sobre la fiesta de San José y celebremos el encuentro cariñoso, afectuoso y generoso, de este hombre que Dios llamó a vivir de una manera sencilla y su respuesta total a la realización del proyecto de salvación de Dios.


Para hablar de San José, es necesario hablar del silencio, pues es el santo del silencio, porque desde ahí supo contemplar el misterio del plan de Dios y porque solo en el silencio se encuentra lo que se ama. Solo en el silencio amoroso es desde donde se puede contemplar el misterio más trascendente de la redención, de un Dios que por amor se ha hecho hombre como nosotros.


Bien podemos decir que San José es el santo modelo de la fe, porque supo esperar contra toda desesperanza, por la fe aceptó a María y por la fe aceptó ser padre en esta tierra de Jesús hecho niño.


Llama la atención que no escribió nada, no se tiene referencia que haya dicho algo, simplemente obedeció con gran docilidad. Siempre a la escucha de la voz de Dios, siempre dispuesto a obedecer a Dios, a pesar de que, más de una vez, las cosas que se le mandaban no eran fáciles de aceptar.


La simplicidad de vida, el sentido común vivido con amor, haciendo ordinarias las cosas más extraordinarias… y viviendo extraordinariamente lo ordinario, porque todo lo vivió en referencia al Padre.


Hoy que hemos avanzado en el conocimiento de las ciencias naturales o en las ciencias humanas, parece que hemos perdido el sentido común también en la vida espiritual y nos cuestionamos cómo hemos de vivir el Evangelio, como se puede tener certeza de que estoy obrando bien, y llegamos a reducir la vida del Evangelio con portarse bien… y nos olvidamos que lo importante es amar y como consecuencia del amor está el portarse bien.


Sentido común en la vida espiritual es vivir con docilidad la Voluntad del Padre, es vivir con corazón agradecido por las bendiciones que de Dios hemos recibido, es ser concientes de la misión personal que se nos ha encomendado y ser fieles a ese llamamiento.


Ser cristiano con sentido común, es vivir la fe sin buscar protagonismos, vivir nuestra esperanza con la confianza de las promesas que se nos han hecho y vivir cada instante de vida en el amor, sabedores que solo el amor hace eterno el instante.


Ser cristiano con sentido común, es vivir la simplicidad de vida con la madurez del realismo, que se traduce en esa conciencia de que se es capaz de amar y de ser amado. Para hacer de cada acción, de cada instante, el punto de llegada y el punto de partida de la realización de la promesa.


San José es Patrono de la Iglesia Universal porque a él se le encomendó el cuidado de Jesús hecho hombre y el cuidado de la Virgen María, y es patrono de todos los bautizados porque cuida desde el cielo por cada uno de nosotros que le hemos sido confiados.


Si bien es cierto que a Cristo se llega por María, por San José nos acercamos a contemplar el misterio de la Iglesia que a él se le ha encomendado.


Es la presencia de San José en la Iglesia de Dios, destacada por San Mateo, como varón justo, Esposo verdadero de María y Padre singular y virginal de Jesús.


Pío IX lo declaró Patrono de la Iglesia Universal el 8 de diciembre de 1870; aunque la fiesta fue suprimida más tarde. Actualmente le recordamos y celebramos el 19 de marzo.



sábado, 16 de marzo de 2019

Funcion Principal de Instituto 2019





Hoy, sábado dieciséis de Marzo a las 19:45, podremos asistir al 5º y ultimo día del Quinario de la Hermandad de San Bernardo a sus titulares. Tras la celebración tendrá lugar la procesión con el Santísimo por las naves de la iglesia.

Mañana domingo diecisiete de Marzo, se celebrara a las 11 de la mañana, la Función Principal de Instituto donde los hermanos de la hermandad renovaran el juramento como miembros de la corporación.

Esperamos vuestra asistencias. Un saludo

Comentario lentura evangelio 20/03/18

Tu“El que quiera ser grande” no tiene que dejar de ser un hombre y una mujer de a pie, del montón; son hombres y mujeres buenos, sencillos, que van poniendo un poco de cariño y ternura a su alrededor; personas que viven intentando hacer el bien y echar una mano a quien pudiera necesitarla. Hombres y mujeres, aparentemente sin grandes pretensiones, pero que nadie sabe cómo se las apañan para encontrarse en el lugar oportuno para poder ayudar y defender a los “descaminados” que siguen encontrándose en las cunetas de la vida. Es posible que nadie les agradezca nada ni ellos lo esperan, pero el mundo no sería el mismo sin ellos. Dejadme acabar con un sueño: Cuando hace dos meses se reunieron en París los poderes fácticos del mundo para tratar el cambio climático, yo, ingenuo, soñé que alguien había hablado allí de misericordia, ternura y amor para descontaminar el mundo. Al despertar me percaté de que alguien, efectivamente, había hablado de eso… pero en Roma, no en París. ¡Cosas de los sueños!

(Fuente nocetnam: Fray Hermelindo Fernández Rodríguez)

Comentario lectura evangelio 19/03/19

San José fue un ejemplo de persona servicial, callada y generosa. Siempre tuvo muy claro que no trabajaba para él, sino que toda su vida estaba al servicio de su esposa María y de su hijo Jesús. A eso se comprometió desde el mismo momento en que decidió creer el anuncio del ángel y obedecer el mandato del Señor. Buen ejemplo para nosotros. Menos buscar nuestra propia gloria y nuestra propia seguridad económica, social, y hasta religiosa, y más buscar servir, callada y religiosamente, a las personas que necesitan nuestra ayuda. Para nosotros,  el bien de las personas debe estar por encima de rangos sociales  y por encima de legisladores y leyes de turno. Ante una persona angustiada, marginada, o simplemente necesitada, nuestra primera obligación es siempre atender y amar a esta persona; el juicio legal, y hasta moral, sobre el comportamiento de esa persona es algo muy posterior. Aunque José fue objeto de grandes privilegios, Dios no le ahorró la cruz y el dolor. No obstante, la felicidad de este santo no se empañó porque la roca de su vida era estar con Cristo, no sólo tenía una cercanía física con el Señor, sino sobre todo, vivía unido a su voluntad. Por último, al igual que José, tengamos muy cerca de nosotros a María.

(Fuente nocetnam: Gabriel González del Estal)