viernes, 23 de octubre de 2026

Comentario lectura evangelio 24/10/26

Si no os convertís

Esforcémonos en estar asociados a la resurrección de Cristo y pasar de la muerte a la vida mientras todavía estamos en este cuerpo. Porque, para todo hombre, pasar por una conversión, de cualquiera naturaleza que sea, pasar de un estado a otro, significa el fin de algo – no ser más lo que era - y el comienzo de otro - ser lo que no era. Pero es importante saber por qué se muere y para quién vive, porque hay una muerte que hace vivir y una vida que mata.

Y es justamente en este mundo efímero, donde hay que buscar lo uno y lo otro; de la calidad de nuestras acciones terrenas, dependerá la diferencia de las retribuciones eternas. Muramos pues al diablo y vivamos para Dios; muramos al pecado para resucitar a la justicia; qué desaparezca el hombre viejo para que nazca el ser nuevo.

Ya que, según la palabra de la Verdad, "Nadie puede servir a dos señores" (Mt 6,24), tomemos como ejemplo no al que hace tropezar a los que están de pie para llevarles a la ruina, sino al que ayuda a levantar a los que caen, para conducirles a la gloria.

Fuente: San León Magno (¿-c. 461), papa y doctor de la Iglesia

jueves, 22 de octubre de 2026

Comentario lectura evangelio 23/10/26

¿Por qué no saben juzgar el tiempo presente?

¿Por qué siendo continuamente advertidos que lo que ocurre en el mundo es únicamente una sombra, una figura, nos conducimos siempre humanamente y por el sentido natural de las cosas? Caemos siempre en la trampa como insensatos, en vez de levantar los ojos y de remontar al principio, a la fuente, al origen de todo, dónde todo es sobrenatural, divino, santificante, todo es parte de la plenitud de Jesucristo, misterio de la fe. Allí, todo es piedra de la Jerusalén celestial (Apo 21,14 ss.) y entra o hace entrar en ese edificio maravilloso. (…)

La fe es la luz del tiempo (…), levanta el velo y descubre la verdad eterna (cf. 2 Cor 3,16). Cuando un alma ha recibido esta inteligencia de la fe, Dios le habla por todas las criaturas, el universo es para ella una Escritura viviente que la mano de Dios pone sin cesar ante sus ojos. La historia que transcurre es una historia santa. Los Libros santos que el Espíritu de Dios ha dictado son para ella el inicio de las divinas instrucciones. Todo lo que llega y no está escrito, es para ella la continuación de la Escritura. Lo que está escrito es el comentario de lo que no está escrito. La fe juzga uno por el otro.

Fuente: Juan Pedro de Caussade (1675-1751), jesuita

miércoles, 21 de octubre de 2026

Comentario lectura evangelio 22/10/26

«La paz os dejo, mi paz os doy» (Jn 14,27)

 «¿Pensáis que he venido a traer al mundo la paz?» Es como si Cristo dijera: «No penséis que he venido a dar a los hombres la paz según la carne y este mundo de aquí abajo, la paz sin ninguna regla, que les haría vivir en armonía con el mal y les aseguraría la prosperidad en esta tierra. No, os lo digo, no he venido a traer una paz de este género sino la división, una buena y saludable separación de los espíritus e incluso de los cuerpos. Así, los que creen en mí, puesto que aman a Dios y buscan la paz interior, se encontraran, naturalmente, en desacuerdo con los malvados; se separarán de los que intentan alejarlos del progreso espiritual y de la pureza del amor divino, o bien se esfuerzan en crearles dificultades».

La paz espiritual, pues, la paz interior, la buena paz, es la tranquilidad del alma en Dios, y la buena armonía según el justo orden. Cristo vino, ante todo, a traer esta paz... La paz interior tiene su fuente en el amor. Consiste en un gozo inalterable del alma que está en Dios. Se le llama la paz del corazón. Es el comienzo y un anticipo de la paz de los santos que están en la patria, de la paz de la eternidad.

Fuente: Dionisio, el Cartujo (1402-1471), monje

martes, 20 de octubre de 2026

Comentario lectura evangelio 21/10/26

“Dichoso aquel que cuando llegue su dueño, lo encuentre en su trabajo”

Señor muy amado, haz que pueda verte hoy y cada día en la persona de tus enfermos y, cuidándolos, servirte. Si te escondes bajo la figura desagradable del colérico, del descontento, del arrogante, haces que todavía pueda reconocerte y decir: "Jesús, tú mi paciente, qué dulce es servirte".

Señor, dame esta fe que ve con claridad, y entonces mi tarea jamás será monótona, siempre me brotará la alegría cuando me preste a los caprichos y responda a los deseos de todos los pobres que sufren…

Mi Dios, ya que eres mi Jesús paciente, dígnate ser también para mí un Jesús de paciencia, indulgente con mis faltas y que tiene en cuenta la intención, porque es quererte y servirte, querer y servir a cada uno de tus enfermos. Señor, aumenta mi fe (Lc 17,5), bendice mis esfuerzos y mi tarea, ahora y para siempre.

Fuente: Santa Teresa de Calcuta (1910-1997), fundadora de las Hermanas Misioneras de la Caridad

lunes, 19 de octubre de 2026

Comentario lectura evangelio 20/10/26

“Estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada” (Mt 24,44)

Estas palabras significan que ustedes tienen que estar despiertos y vigilantes, ya que no saben el tiempo en que el Señor vendrá para las bodas… Cuando un sentimiento de orgullo, autocomplacencia o voluntad propia entra en el hombre, enseguida el enemigo ahí está y le saca la bolsa preciosa de todas sus buenas obras. ¡Hijos míos! Cuánta gente verán que han hecho grandes obras y adquirieron gran renombre, pero la presunción los ha desprovisto de todo. Estarán detrás de otros hombres, pobres, simples, que nadie tiene en cuenta, debido a su exterior o a la falta de obras. Porque se abajaron con humildad, serán ubicados antes que otros. Velen entonces con un alma vigilante y con sus ojos abiertos verán la pura verdad. (…)

Estén prevenidos, ceñidos con el hábito de servicio y con las lámparas encendidas. Hay tres elementos a notar. Primero, que deben estar ceñidos como alguien que se ata con una cuerda para conducirlo contra su voluntad, o como un caballo con bridas (…), ya que el placer de los sentidos debe refrenarse. Segundo: deben llevar en sus manos lámparas encendidas, es decir plenas de obras de amor. (…) Tercero, deben esperar al Señor cuando volverá de las bodas. El Señor los establecerá sobre todos sus bienes, se pondrá un delantal y los servirá. Estas bodas se sitúan en el lugar más íntimo del alma, en su profundidad, en dónde se encuentra su imagen más pura. ¡Qué contacto íntimo del alma con Dios y de Dios con ella en esa profundidad, y qué obra maravillosa realiza Dios! ¡Qué regocijo y qué alegría encuentra! Va más allá de todo sentimiento y de toda inteligencia…

Fuente: Juan Taulero (c. 1300-1361), dominico en Estrasburgo

Horarios de la parroquia desde 14 de Septiembre 2026

Horarios de la parroquia desde 14 de Septiembre 2026

 A partir del próximo 14 de Septiembre los horarios de la Parroquia serán:


APERTURA

El templo de lunes a viernes: 

      - Mañanas de 08:00 a 13:00 h.
      - Tarde del Lunes de 18:30 a 20:30 h.
      - Tardes del Martes al Viernes de 18:30 a 21:00 h.


Domingo y festividades religiosas:

     - 10:30 a 14:00 h
     - 19:30 a 21:15 h

MISAS

Domingos y festividades religiosas:

     - 11:00 h
     - 13:00 h
     - 20:00 h

Lunes a Viernes:

     - 08:30 h
     - 19:30 h

Sábados y Vísperas de festivos:

     - 20:00 h

DESPACHO

Lunes a viernes en C/Santo Rey, 23 (Junto al templo):

     - 11:00 a 13:00 h  (Lunes, Miércoles y Jueves)
     - 16:30 a 20:00 h  (Martes y Jueves)
     - 16:30 a 18:00 h  (Miércoles y Viernes)


domingo, 18 de octubre de 2026

Comentario lectura evangelio 19/10/26

Me regocijan los bienes del Señor, en él está mi confianza

[Santa Hildegarde presenta una visión en la que vicios y virtudes se responden unos a otros.]

-Avaricia: “No soy tonta… tomo todo, junto todo en mí y más junto, más poseo. Es mejor que posea todo lo que necesito, que suplicar a otros. No es una falta obtener lo que ha acumulado alguien que tiene más de lo necesario. Cuando tenga todo lo que quiero, no tendré más la preocupación de pedir algo a los otros. Cuando vea en mi posesión todo lo que he querido, estaré satisfecho de todo lo que quiero. Entonces no temeré a nadie y viviré feliz, no tendrá más necesidad de limosnas. Porque en mi dureza tengo un saber astuto: reclamo todo para mí, así nadie me puede engañar. ¿Qué riesgo corro ante amenazas? Nadie puede hacerme daño. No soy ladrona ni brigante, pero tomo todo lo que deseo, gracias a mi habilidad.

-Contentamiento: “¡Engaño de enemigo! Rápida como un lobo para el robo, devoras como un buitre. Vives en la dureza y en todo olvidas a Dios, porque no tienes confianza en él. Eres dura, ruda y sin piedad, no quieres al otro. Tomas tu sustancia de lo que pertenece a otros, ya que nada te alcanza. A mí, al contrario, todos los bienes de Dios me contentan, me colman, me alegran, ya que en él pongo mi confianza. Abrazo al sol, porque es mi alegría, la luna, porque la amo, y lo que hacen crecer me alcanza, ¿por qué desear más de lo que necesito? Soy misericordioso con todos, soy manso y generoso con todos. Participo al festín del Rey, ya que soy hijo de rey”.

Fuente: Santa Hildegarda de Bingen (1098-1179), abadesa benedictina y doctora de la Iglesia