viernes, 14 de junio de 2019

Comentario lectura evangelio 17/06/19

El mundo en que vivimos sería realmente diferente si creyéramos en la fuerza del amor. La experiencia nos demuestra que donde se ha sembrado el rencor, sólo se han cosechado frutos amargos.

El amor es la cura para tantos males que padece el mundo. El remedio para la soledad, el abandono y la tristeza es el amor. Con la fuerza del amor nos podemos enfrentar a los retos que nos va a presentar la vida. Un amor que nos libera de nuestro egoísmo y nos ayuda a abrirnos a los demás.

Comentario lectura evangelio 16/06/19

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Al hacer la señal de la cruz pronunciamos el nombre de las tres personas de la Trinidad, "En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo" Es costumbre repetir frecuentemente estas palabras, principalmente al principio y al fin de nuestras acciones. Cada vez que hacemos la Señal de la Cruz sobre nuestro cuerpo, recordamos el misterio de la Santísima Trinidad.

- En el nombre del Padre: Ponemos la mano sobre la frente, señalando el cerebro que controla todo nuestro cuerpo, recordando en forma simbólica que Dios es la fuente de nuestra vida.

-...y del Hijo: Colocamos la mano en el pecho, donde está el corazón, que simboliza al amor. Recordamos con ello que por amor a los hombres, Jesucristo se encarnó, murió y resucitó para librarnos del pecado y llevarnos a la vida eterna.

-...Y del Espíritu Santo: Colocamos la mano en el hombre izquierdo y luego en el derecho, recordando que el Espíritu Santo nos ayuda a cargar con el peso de nuestra vida, el que nos ilumina y nos da la energía para vivir de acuerdo a los mandatos de Jesucristo, pues “no hablará por cuenta propia, sino que hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir” (evangelio de Juan).

Al hacer la señal de la cruz manifestamos que Dios es comunidad de amor y que nos ama personalmente a cada uno de nosotros. Esto es lo que tenemos que anunciar a todos, sabiendo que Dios está con nosotros hasta el final de los tiempos.

(Fuente nocetnam: José María Martín)

Comentario lectura evangelio 15/06/19

Tenemos que reconocer que, en nuestra sociedad, la verdad, decir la verdad, está a la baja. Se ha popularizado la expresión “falsas noticias”. En las redes sociales abundan las llamadas “falsas noticias”. Se puede falsear la vedad, es decir, mentir, para desprestigiar al que se considera oponente, hacer daño al grupo político, religioso, deportivo… distinto del mío. La verdad queda malparada.

Ante este panorama actual, Jesús se sitúa en la otra orilla y nos pide que siempre digamos la verdad. “A vosotros os basta decir sí o no. Lo que pasa de ahí viene del Maligno”. Cuando afirmamos algo, cuando decimos sí, o cuando queremos negar algo, decir no… basta con nuestra palabra, porque un buen cristiano, un buen seguidor de Jesús, que es la Verdad, no puede mentir. No hace falta reforzar nuestra verdad con un juramento, poniendo a Dios o a quien sea como testigo de nuestra verdad. Eso es desconfiar de que digamos la verdad. Un seguidor  de Jesús, el que es la Verdad, nunca puede mentir, debe imitar a su Maestro y decir siempre la verdad.

(Fuente nocetnam: Fray Manuel Santos  Sánchez)

Comentario lectura evangelio 09/06/19

Pentecostés es la culminación de la Pascua. La vida nueva que Jesús consiguió es también nuestra vida. Muchas veces no somos conscientes de la actuación del Espíritu en nosotros. Quizá sea porque no le dejamos actuar....Da la sensación de que estamos como los discípulos antes de Pentecostés: decimos que creemos en Jesús, nos confesamos cristianos, pero vivimos apocados, tímidos, sin garra. Entonces nos refugiamos en nuestra fortaleza por miedo a salir al mundo. 
También los discípulos estaban dentro con las puertas y ventanas cerradas por miedo a los judíos. Comparten miedos, ilusiones y el recuerdo de Jesús. El Espíritu se presentó como un vendaval y unas llamas de fuego. El viento y el fuego purifican y transforman. Y entonces..., salieron a predicar, sin miedo, sin utilizar la fuerza, sostenidos en su debilidad por el Espíritu.

Comentario lectura evangelio 08/06/19

En este pasaje nos sorprende Jesús con una respuesta  “y a ti que te importa” que le dice a Pedro cuando le pregunta por el futuro de Juan, no es una “mala contestación” sino el preámbulo perfecto para resaltar lo que viene después: “Tú, sígueme”.

Jesús llama a Pedro a su seguimiento, y con él nos llama a nosotros. Todos somos discípulos del Señor. Nuestro seguimiento es consecuencia de haberlo conocido, de amarlo y de estar totalmente comprometidos con Él y con su Evangelio. Nadie puede andar ese camino por nosotros, ni nosotros marcar el paso de los otros. El seguimiento de Jesús es único e intransferible para cada persona. Tenemos que descubrir lo que Dios ha soñado para nosotros y pedir la gracia y la fuerza para ser fieles a la llamada del Señor.

(Fuente nocetnam: MM. Dominicas Monasterio de Sta. Ana ,Murcia)

Comentario lectura evangelio 07/06/19

Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero

El amor, lo más sublime que tenemos, lo podemos estropear de muchas maneras. Por eso, debemos acudir siempre a Jesús que también es nuestro Maestro en amores…..El diálogo de Jesús resucitado con el Pedro arrepentido es significativo y clarificador. Jesús pide, suplica a Pedro que le ame, que corresponda a su amor… pero no se lo exige, porque nadie puede exigir a nadie que le ame, pero sí puede suplicarle que le ame libremente, que le regale su amor. Eso es lo que Jesús suplica a Pedro y a cada uno de nosotros… entre otras cosas así nos irá mejor.

Fuente nocetnam: Fray Manuel Santos Sánchez

Comentario lectura evangelio 31/05/19

María quería a su prima Isabel. Y como era un amor verdadero, se lo demuestra yendo a acompañarla en un momento delicado para ella, siendo cariñosa con ella, poniendo los intereses de su prima por encima de los suyos.

Todas las actitudes de María las podemos y debemos imitar. Nuestro amor a los hermanos nunca debe ser una farsa. Siempre que esté a nuestro alcance les debemos echar una mano, debemos desearles, buscar y proporcionarles el bien que necesitan. Ojalá también nosotros sepamos vislumbrar cuándo las personas a las que conocemos necesitan nuestra visita, nuestra ayuda, nuestro consuelo, nuestra muestra de amor, nuestra palabra  y… las visitemos. Imitemos a María.

Debemos también imitar a María, alegrándonos con los que se alegran y manifestárselo. Para que ocurra esto, en nuestro corazón debe reinar la alegría, la alegría de ser seguidor de Jesús, la alegría de sentirse habitado por todo un Dios, la alegría de vivir con sentido y gozo la propia vocación… Un corazón habitado por la alegría se alegra de las alegrías de los demás. María se alegró de la alegría de Isabel. ¿Tenemos un corazón habitado por la alegría?

También hemos de imitar a María al reconocer las obras grandes que ha hecho en nosotros. Reconocer que todo en nuestra vida es un regalo de Dios, desde la vida hasta la vida eterna de la plenitud de felicidad, pasando por el regalo de su Hijo y todo lo que Él nos ha regalado y nos sigue regalando ya en este nuestro trayecto terreno. Imitemos a María.

(Fuente: Fray Manuel Santos Sánchez.)