«¿De quién es esta imagen?» :
Dios, al hacerse hombre, restaura en nosotros
Amor Eterno..., te pido como una
gracia que, en nombre de la caridad eterna que te ha movido a crear al hombre
según tu imagen y semejanza (Gn 1,26), tengas misericordia de tu pueblo... Tu
has hecho esto, oh Trinidad eterna, tan sólo porqué querías hacer participar al
hombre de Ti mismo. Por eso le has dado la memoria, para que se acuerde de
todos tus beneficios y así, oh Padre eterno, le haces partícipe de tu poder.
Por eso le has dado la inteligencia, para que pueda comprender tu bondad y así
participar de la sabiduría de tu Hijo único. Por eso les has dado la voluntad,
para que pueda amar lo que ve y conoce de tu verdad, y así participe del amor
de tu Espíritu Santo. ¿Quién te ha
movido a que dieras tan gran dignidad al hombre? El amor inagotable con el cual
has mirado en ti mismo a tu criatura...
[Pero] a causa del pecado, el
hombre ha perdido esta dignidad... Entonces tú, movido por este mismo fuego con
el cual nos habías creado..., nos has dado el Verbo, tu Hijo único... Él ha
llevado a cabo tu voluntad, Padre eterno, cuando lo has revestido de nuestra
humanidad, a imagen y semejanza de nuestra naturaleza. ¡Oh abismo de caridad!
¿Cuál es el corazón que pueda quedarse retirado y no ceder a tu amor viendo al
Altísimo unirse a la bajeza de nuestra humanidad? Somos tu imagen, tú la nuestra por esta unión
que tu has consumado en el hombre velando tu divinidad con el barro de Adán (Gn
2,7)... ¿Qué es lo que te ha movido a hacer esto? ¡El amor! Tú, oh Dios, te has
hecho hombre, y el hombre ha llegado a ser Dios. Por este amor indecible, te lo
pido, ten misericordia de tus criaturas.
Fuente: Santa Catalina de Siena
(1347-1380), terciaria dominica, doctora de la Iglesia, copatrona de Europa