lunes, 4 de mayo de 2026

Comentario lectura evangelio 05/05/26

"Si me amarais os alegraríais de que vaya al Padre"

El capítulo 14 del evangelio de Juan nos presenta a Jesús, en pleno discurso de despedida en el transcurso de la última cena. Cristo no se esconde y les anuncia, claramente, que ha llegado la hora en que va a ser glorificado por el Padre, y que su partida es inminente.

Los discípulos no acaban de entender. A Tomás le dice cuál es el camino para llegar al Padre: Él mismo, pues es el camino, la verdad y la vida; Felipe que le pide que les muestre al Padre, y le responde que viéndole a Él verán al Padre, y les intenta comunicar que es realmente bueno que vuelva al Padre, aunque para ello tenga que pasar por todas la vejaciones, envidias y crímenes que le esperan.

Les deja “La Paz”, no la paz que diariamente repetían los judíos (Shalom), sino una paz auténtica, no solo por la ausencia de conflictos, más bien la paz que Él nos infunde, la paz de la confianza plena en Dios, que lleva implícita la tranquilidad interior basada en el amor.

En un mundo totalmente falto de paz, lleno de guerras (que aparecen por todas partes como por generación espontánea), pero también de la paz interior, Jesús nos invita a ser trabajadores por la paz. Heraldos de esperanza para los demás. Portadores de la alegría del Evangelio a todos, reflejando en nuestras vidas el inmenso amor del Padre que se ha encarnado en Jesucristo, y que nosotros recibimos gratuitamente, y que a Cristo lo llevó a su entrega total como signo absoluto de amor al Padre y a los hombres.

¿Nos frenan las dificultades en nuestra misión de anunciar la Buena Noticia? ¿Llevamos la paz que Cristo nos da a todos? ¿Vemos en Dios una lacra para nuestra vida?

Fuente: D. José Vicente Vila Castellar O.P., Fraternidad de Laicos Dominicos de Torrente (Valencia)

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