“Poned atención”
Las palabras del evangelio de Lucas me hacen recordar un cuadro que vi recientemente: por medio de animales se nos presenta la misión del cristiano hoy día: en el centro está un mastín blanco, precioso. Enfrente de él un rebaño reposa tranquilo paciendo en un prado verde. A la izquierda de la imagen, un lobo feroz, rabioso, con las fauces dispuestas a devorar el rebaño ante cualquier despiste del mastín. A la derecha del mismo, una liebre corretea juguetona como sin darse cuenta de la tensión del momento.
Así es la vida del cristiano, porque el mastín mira de reojo al león, está vigilante para no dejar que se abalance sobre el rebaño; representa las tentaciones del enemigo, los males que nos acechan, las persecuciones, el pecado. Pero, a la vez, también mira de reojo a la liebre, las inquietudes de la vida que con su superficialidad quieren distraernos de lo esencial de la vida cristiana, contagiando nuestra vida de banalidad, superficialidad, mundanidad espiritual. El mastín no se deja manipular ni por unos ni por otros, es fiel a su misión de defender al rebaño y de mantenerse ecuánime en la fe y en la presencia del Señor. Vigilancia y oración, son las dos actitudes a las que nos invita el Evangelio de hoy, y que pedimos al Señor con todo nuestro corazón.
Todo esto nos ayudará a comenzar el año litúrgico con un corazón renovado y entusiasmado por este nuevo Adviento que el Señor nos regala.
¿Cómo puedo avivar la esperanza en medio de las dificultades que me acechan?
¿Qué necesito potenciar en mi vida de fe para confiar más en el Señor y no tener miedo de entregarle mi vida?
¿Cuáles son los afanes de la vida que me distraen de la presencia de Dios? ¿Cómo puedo ahondar más en la oración y la fidelidad al Señor?
Fuente: Sor Inmaculada López Miró, OP, Monasterio Santa Ana, Murcia
No hay comentarios:
Publicar un comentario