«Vino Juan el Bautista... y vosotros no creísteis su palabra» (Mt 21,32)
Juan Bautista enseña con palabras
y obras. Verdadero maestro, que muestra con su ejemplo, lo que afirma con su
lengua. La sabiduría hace al maestro, pero es la conducta lo que da la
autoridad... Enseñar con obras es la única regla de aquellos que quieren
instruir. Enseñar con palabras es la sabiduría; pero cuando se pasa a las
obras, es virtud. El verdadero conocimiento está unido a la virtud: es esta,
solo esta la que es divina y no humana...
"En aquellos días, se
manifiesta Juan Bautista, proclamando en el desierto de Judea:"Convertíos,
porque está cerca el reino de los cielos"(Mateo 3:1-2).
"Convertíos" ¿Por qué no dice: "Alegraos"? "Alegraos,
más bien, porque las realidades humanas dan paso a las divinas, las terrestres
a las celestes, las temporales a las eternas, el mal al bien, la incertidumbre
a la seguridad, la tristeza a la felicidad, las realidades perecederas a
aquellas que permanecen para siempre. El reino de los cielos está cerca.
Convertíos".
Que tu conducta de conversión sea
evidente. Tú que has preferido lo humano a lo divino, que has querido ser
esclavo del mundo, en vez de vencer al mundo con el Señor del mundo,
conviértete. Tú que has huido de la libertad que las virtudes te hubieran
procurado, ya que has querido someterte al yugo del pecado, conviértete,
conviértete de verdad, tú que por miedo a la Vida, estás condenado a muerte.
Fuente: San Pedro Crisólogo (c.
406-450), obispo de Ravenna, doctor de la Iglesia
No hay comentarios:
Publicar un comentario